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Sesión Solemne 05 de julio de 2022

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DIARIO DE SESIÓN Nº 57.- En la ciudad de Punta del Este, siendo la hora 19:51 minutos, se inicia la sesión solemne convocada para el día martes 5 de julio de 2022.

Asisten los ediles titulares: Damián Tort, José Luis Sánchez, Elbio Cabrera, José Ramírez, Stephanie Braga, Alexandro Infante, Florencia Acosta, Verónica Robaina, Luis Artola, Fernando Perdomo, Darwin Correa, Osvaldo Matteu, Pedro Gava, Ronald Martínez, Francisco Salazar, Joaquín Garlo, Adriana Costa, Sergio Duclosson, Leonardo Delgado, Marie Claire Millán, Leonardo Pereira, Hugo Fernández y los ediles suplentes: Aníbal Gutiérrez, Fabricio Rodríguez, Ana María Fernández, Javier Gasco, Federico Guadalupe, Pablo Bragança, Beatriz Jaurena, Sebastián Antonini e Ignacio Garateguy. Preside el acto Damián Tort. Actúa en Secretaría: Susana Hualde.

MAESTRA DE CEREMONIA.- La Junta Departamental de Maldonado les da la bienvenida a la sesión solemne en conmemoración del 115 aniversario de la Declaración del Pueblo de Punta del Este.

Dando comienzo a la ceremonia, los invitamos a entonar las estrofas del Himno Nacional.

(Así se hace). (g.t.d)

(Aplausos).

A continuación damos lectura a mensajes recibidos.

"Por intermedio de la presente, la Asociación Española, Primera de Socorros Mutuos, saluda a las autoridades y a los funcionarios de la Junta Departamental de Maldonado por los 115 años de fundación de la ciudad de Punta del Este y hace votos para que el trabajo que realiza ese Órgano siga procurando el desarrollo constante de la ciudad.

Sin otro particular, saluda a ustedes muy cordialmente Fernando García, presidente".

Otra excusa del representante nacional por Maldonado, Eduardo Antonini que dice así: "Señor presidente de la Junta Departamental de Maldonado, Damián Tort; señor intendente, Enrique Antía; señor alcalde de Punta del Este, Javier Carballal; edilas y ediles, vecinos y vecinas de Punta del Este, organizaciones sociales y civiles, autoridades presentes, prensa en general.

Debido a mi tarea parlamentaria me es imposible estar presente hoy junto a ustedes como es mi deseo.

Como un hijo más de Punta del Este hoy celebramos nuestros jóvenes 115 años. Nuestra tierra no es solo el lugar más hermoso del país sino también nuestra gente amable y hospitalaria ha hecho que muchísimas personas, compatriotas y extranjeros de todas partes del mundo, hayan decidido elegir a nuestro balneario como lugar de residencia para vivir con sus familias y ver crecer a sus hijos e hijas a orillas de nuestras costas.

Es entre todas y todos quienes nacimos y quienes vinieron, trabajadores, trabajadoras, empresarios, empresarias, comerciantes, pescadores, que Punta del Este se ha convertido en lo que es hoy y que continuará en su camino de desarrollo y prosperidad.

Nos seguiremos encontrando en nuestras calles y en nuestras playas. Sepan que mi corazón está ahí, con ustedes y en mi querida Escuela Nº 5, lugar donde no solo aprendí a leer y a escribir sino donde también hice amigos que mantengo hasta ahora.

Llegue a todos ustedes un afectuoso abrazo en este día.

Eduardo Antonini, representante nacional por Maldonado".

Culminada la parte protocolar comenzamos con la Sesión Solemne.

Señor presidente, Damián Tort, tiene usted la palabra.

PRESIDENTE.- Gracias, Rosana.

Buenas noches para todos.

Es un enorme honor que la Junta Departamental se una a los festejos de los 115 años de Punta del Este después de entonar las hermosas estrofas del Himno Nacional.

Continuando con la parte protocolar le vamos a dar la palabra al edil del Partido Colorado, señor Ignacio Garateguy.

Adelante. (m.g.g.)

EDIL GARATEGUY (Ignacio).- Señor presidente, compañeros ediles, autoridades de diversas instituciones públicas y privadas que nos acompañan, vecinos.

Cuando en nombre de nuestro Partido Colorado propusimos el pasado día 10 de mayo que esta Junta Departamental sesionara en Punta del Este con motivo de su 115º aniversario, nuestro principal objetivo no era más que demostrar, con un profundo sentimiento, la pertenencia del balneario a todos los uruguayos en primer lugar, ya que no hay actividad que se desarrolle en la cadena productiva del país que no esté emparentada con ella. Desde los sectores más encumbrados a los más humildes, unos invirtiendo, otros vacacionando, y muchos de nosotros abocados a brindar servicios, hemos sido protagonistas de la vida de este paradisíaco lugar.

La península más destacada de América del Sur está identificada con un lugar geográfico específico: la punta del este de la bahía de Maldonado. Pero su nombre ha tenido otras designaciones. En 1516, Juan Díaz de Solís le dio el nombre de Santa María, y con ese nombre se le conoce en las imágenes cartográficas de la época. Cuando nuestro país comenzó su vida independiente, se le propuso al Gobierno central fundar en la punta del este un pueblo con el nombre Ituzaingó en recuerdo de la victoria de los criollos sobre las fuerzas imperiales brasileñas en 1827.

El cuarto de guardias y el polvorín de la bahía de San Fernando entre 1765 y 1766 fueron las primeras construcciones en la península, hasta la construcción del primer hotel, de don Pedro Risso, en 1889. Las personas vinculadas al mar y los encargados de la Aduana y del Faro vieron curiosamente cómo se incrementaba gradualmente la población en los meses de verano por personas que iban encontrando un lugar de descanso ‒y reparador a su vez‒, con el disfrute de las naturales bellezas que entregaba la península.

Punta del Este contaba con 492 habitantes en 1906, 111 casas construidas, 20 en construcción, 300 por construir, y muchos sueños de sus habitantes, y otros tantos que fomentaban propuestas para que Punta del Este fuera una estación balnearia equivalente a las europeas de Biarritz y Brighton.

La península nace como pueblo el 5 de julio de 1907, luego de que el presidente de la república, doctor Claudio Williman, promulgara la Ley Nº 3.186, declarando oficialmente, con la denominación de Punta del Este, al conjunto de casas situadas en la punta del este, en el departamento de Maldonado. Ese año suceden los primeros avances oficiales de la ya interesante historia del hoy principal balneario de América, como la Escuela Nº 5, hecho que se gestaba varios años antes del nacimiento de Punta del Este, y que esta estaba estrechamente vinculado a la historia de la península, un ícono de la ciudad que no siempre se situó en este lugar ni tampoco tuvo el mismo nombre.

La primera escuela fundada en Punta del Este se inauguró en abril de 1896 por la Liga Patriótica de Enseñanza, y su primera maestra fue Matilde Rivero de Mrak. El centro educativo se estableció en la casa de la familia Mrak Rivero, y los primeros útiles fueron enviados desde Montevideo. El 19 de abril de 1907 se fundó como Escuela Rural Nº 16, ubicándose oficialmente en calle 5 esquina 12, frente a la actual Iglesia de la Candelaria, a la que en sus principios concurrieron 62 alumnos y la directora y primera maestra fue Ludovica Borraggio de Mesa, esposa de un pionero en el comercio y la industria de la zona, Francisco Mesa.

Más adelante, la escuela mudó su sede a la plaza Aramís Ramos, ya funcionando bajo el nombre Escuela Nº 5 "Alejandro y Samuel Lafone", permaneciendo en esa ubicación desde 1942 para luego ubicarse sobre la avenida Juan Gorlero, esquina El Corral, más conocida como calle 23, frente a la plaza De los Artesanos. (m.r.c.)

Es la única escuela pública de la península de Punta del Este.

La Escuela Nº 5 es parte de la memoria de los antiguos residentes de la Península de Punta del Este, ha atravesado diferentes generaciones de una misma familia y ha unido niños de diferentes clases sociales. La Península siempre tuvo y tiene grandes anécdotas y personajes para recordar, como el primer taxi existente en Punta del Este de Nicasio de los Santos, quien trasladaba a los visitantes que llegaban desde la estación del tren hasta el centro comercial y los hoteles, además de ser el primer corredor inmobiliario informal.

El primer pozo de agua estuvo en la parada 5 de la Mansa, cuya perforación cuenta desde mediados del 30 dirigida por el ingeniero Eduardo Magnano. Ha tenido grandes impulsores, como Julio Boeth, Antonio Lussich, pasando por los Gattás, los Sader, los Sagasti; el recuerdo de Antonio Mrak, el primer telegrafista; los Salazar, los Gorlero, los Alonsopérez, los Carbonaro, la familia Pizzorno, el arquitecto Le Monnier y tantos otros que dejaron parte de su vida en lo que es hoy Punta del Este.

Luego de 115 años de vida Punta del Este es distinguido como uno de los balnearios más relevantes, excepcionales y exclusivos de América del Sur, siendo punto de encuentro de grandes personalidades internacionales a todo nivel, integrando, en primer lugar, naturalidad, elegancia y evolución.

La rambla posee un incomparable paseo marítimo, una inminente Casapueblo salida de los sueños del célebre y querido Carlos Páez Vilaró; magníficas casas típicas al mejor estilo de los balnearios más destacados, edificios modernos; un puerto al que, año a año, se le introducen nuevas características; locales comerciales con importantes y renombradas marcas a nivel mundial, restaurantes, pubs, kilómetros de playa, aguas oceánicas y un pueblo que recibe de brazos abiertos y una sonrisa amplia a miles y miles de turistas de todas las regiones del mundo que se enamoran de Punta del Este en su primera cita.

Finalmente, y como hijo de Piriápolis, balneario hermano de la Comarca de los Cerros y el Mar, quiero compartir con ustedes una breve pero interesante carta que Francisco Piria le enviara a Francisco Mesa el 12 de julio de 1933, haciendo referencia a los esfuerzos que se debían hacer para desarrollar la zona de playa y donde le desea éxitos para su porvenir.

La misma dice así: "Montevideo, 12 de julio de 1933. Señor Francisco Mesa, Punta del Este.

Mi estimado amigo: gracias por el envío del número 946 del diario El Heraldo, que se publica en Maldonado, en el que ve la luz el artículo que te has tomado la molestia en reseñar algunos de los múltiples adelantos realizados en Piriápolis, localidad que tú viste nacer.

Todo lo que yo he podido realizar allí es poco, comparado con lo que falta empezar y terminar. Piriápolis sigue su marcha y espero que normalmente seguirán la suya todos los balnearios diseminados en las bellas playas, desde Montevideo hasta Punta del Este.

Hay mucho por hacer, muchos sitios ideales; debemos brindar nuestras bellezas al gran país argentino sobre todo a su colosal capital Buenos Aires; así como Argentina nos brinda su lago fantástico el Nahuel Huapi, sus termas con sus chorros de agua caliente casi hirviendo, en Rosario de la Frontera, sus sierras de Córdoba, sus termas de Cacheuta, etc. No hablemos de Misiones ni de sus bosques ni de su fantástica cascada del Iguazú.

Hay que luchar por el intercambio de turistas que es con lo que prosperan mutuamente los pueblos y se enriquecen las poblaciones.

Te auguro éxitos en la empresa constructora que proyectas casi virgen en estas tierras. (cg)

Te auguro éxito, repito, y que quede libre al paso la juventud de nobles iniciativas. Los viejos ya hemos cumplido su misión. Yo llevo 73 años de lucha y me he ganado un poco de reposo.

Saludo afectuoso, con un apretón de manos.

Tu amigo Francisco Piria".

Creo, señor presidente, que estos 115 años nos deben llevar más que nunca a reflexionar sobre el imprescindible equilibrio que debemos lograr entre lo urbanístico y lo medioambiental, ya no pensando en nosotros sino en las futuras generaciones. Trabajo y bienestar es lo que deseamos para nuestra gente pero, indudablemente, siempre cuidando no hipotecar nuestro valor sagrado que es la naturaleza.

Muchas gracias presidente y muy pero muy felices 115 años para todos.

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Gracias edil.

Continuando con la parte oratoria, tiene la palabra un edil del Frente Amplio, señor edil Leonardo Pereira.

Adelante.

EDIL PEREIRA (Leonardo).- Gracias, señor presidente.

Buenas noches compañeras edilas, compañeros ediles, señor alcalde, concejalas y concejales del Municipio de Punta del Este, autoridades, vecinas y vecinos.

Feliz aniversario Punta del Este.

Cuando llegué, allá por 1978, como muchos de los aquí presentes, a trabajar en la zona, venía desde la otra punta del departamento. En aquellos tiempos a Punta del Este aún llegaba el tren.

Me encontré con una Punta del Este cosmopolita, construyéndose a sí misma, hospitalaria, dinámica y cargada de historia.

En el recorrido de mi vida tuve el honor y el orgullo de ser integrante del primer Concejo del Municipio de Punta del Este. En ese recorrido me he sentido y me siento un actor privilegiado por haber sido y ser partícipe desde muy diferentes roles del devenir de esta ciudad.

Es así que vi actuar a Canciones Para No Dormir la Siesta, desfilar por Gorlero en el Encuentro de Tambores a Carlos Páez, a Laetitia D'Arenberg y a Julio Sosa ‒Canela‒, junto con innumerables actores locales. Asistí a conciertos de Jaime Roos, Fito Páez, Rada, Divididos, Once Tiros, No Te Va Gustar, Los Auténticos Decadentes y muchos más. Vi festivales de cine y muestras de teatro, corridas, competencias internacionales de autos, regatas y una larga lista de eventos imposibles de abarcar.

Pido permiso en este instante para a través de la palabra de dos enamorados de Punta del Este, Juan Ignacio Risso y Carlos Páez Vilaró, extender unas pinceladas que brindarán algunos tonos más al rico lienzo que tiene Punta del Este en su historia y que hoy celebramos.

Es así que en el proceso iniciado por vecinos mucho antes de 1906 logran que en 1907 se dicte la Ley fundacional. Y por esa época ya existía la primera escuela pública, con sus 62 alumnos y su maestra Ludovica Borraggio, a la postre la Escuela Nº 5 de Punta del Este, en cuyo actual edificio hoy nos encontramos.

Escuela en la que unos 60 años después fuera docente y director un vecino de esta zona, el recordado maestro Ramón Guadalupe. Y de donde lamentablemente fuera destituido por sus ideas en 1976 por la infame dictadura cívico militar. El maestro Guadalupe, que desde 1984 y por dos períodos fuera electo diputado, el primer diputado de izquierda por el Frente Amplio por el departamento de Maldonado. (k.f.)

En 1910 llega el tren a Maldonado y comienza a ser realidad la carretera entre Maldonado y Punta del Este. El agua se lleva al pueblo en carros tirados por bueyes desde un manantial en La Pastora.

Llega el alumbrado público a la plaza del Faro y se corre en la bahía la primera regata que fuera ganada por el recordado Pedro Risso.

En los años 20 comienza la pavimentación de 500 metros de calle, señor alcalde; llega el primer raid automovilístico y aterriza el primer avión, un biplano. En los 30 llega el ferrocarril y comienza la construcción del primer casino. Hasta ese momento los grandes atractivos de Punta del Este eran su vida al aire libre, sus playas, sus paseos, su simplicidad generalizada. Se abren hoteles, algunos históricos, con mucha fama como el Nogaró, el Míguez y el Médanos.

En la década del 40 llegan varias familias europeas que escapando de la guerra encuentran su lugar en el mundo entre bosques de pinos, arena y mar. A partir de finales de la década, José Pizzorno Scarone, que se identificaba como un hombre de excepcional empuje, logró que su Hotel San Rafael, con la boite Le Carrusel, se transformara en una de las postales de Punta del Este.

En el cruce del tiempo, superando las malas épocas, el San Rafael mantuvo inalterable su gallardía. Hoy, lamentablemente, la piqueta fatal del progreso se lo llevó, haciendo aún más sublime su prestancia y presencia en la memoria popular.

En los 50 la carretera desde Las Delicias hasta la parada 1 se reconstruye en doble vía. Por esos días Ernesto Levy crea el barrio jardín El Lido y el Parque Jean Clevers.

Se anuncian los primeros festivales de cine en el Cantegril Country Club bajo la impronta de un visionario como Mauricio Litman que, además, levantó un pueblo de bungalows en la extensa área arbolada que separaba la capital de la costa, uniendo Maldonado con Punta del Este y borrando de un plumazo las separaciones.

Los años 60 sorprenden a Punta del Este celebrando los 100 años de su Faro: por esos días el Taller Torres García hace su primera exposición colectiva en la península. Era época de grandes reuniones de carácter internacional; se reúne el CIES, se hacen las reuniones de cancilleres y de presidentes de América Latina. Ocurre el encuentro, mate por medio, entre Haedo y el Che Guevara.

Durante su historia Punta del Este fue testigo de la visita de grandes representantes del cine, de las letras, de la plástica y de la música, entre otros Brigitte Bardot, Mario Moreno ‒Cantinflas‒, Graciela Borges, Lola Dueñas, Sônia Braga, Sabater Castro, José Bergamín, Pablo Neruda, José Cuneo, Vinicius de Moraes y Toquinho.

Algunos como Rafael Alberti decidieron afincarse en su exilio expresando en su poesía: "Los 3 metros por 2 de esa celdilla mía de La Gallarda guardan mi corazón, mi cabeza y mis manos".

Como verán fueron solo pinceladas de colores. Sería una imprudencia pretender abarcar todas la experiencias y las expresiones que cada uno de nosotros tenemos sobre Punta del Este. Tal vez, con el relato y con mis olvidos, logré que los mejores recuerdos hayan aflorado en ustedes. Lo que sí es cierto, como dice Juan Ignacio Risso: "Todos nosotros y cada uno de nosotros tenemos nuestra propia Punta del Este".

Gracias, y reitero, feliz aniversario Punta del Este.

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Continuando con el orden establecido tiene la palabra la señora edil Beatriz Jaurena. (a.f.r.)

EDILA JAURENA (Beatriz).- Buenas noches señor presidente, autoridades, vecinas y vecinos de Punta del Este.

El final del siglo XVIII encuentra un balneario en desarrollo. En 1906, una Comisión de vecinos solicita la creación del Pueblo Ituzaingó, lo que permitiría facilitar el desarrollo, con el establecimiento de un Juzgado de Paz, una Comisaría y una escuela, así como la constitución de una Junta auxiliar. Al año siguiente, el Senado y la Cámara de Representantes, reunidos en Asamblea General, declaran oficialmente "pueblo", con la denominación de "Punta del Este", al conjunto de casas situadas en la punta del este, en el departamento de Maldonado, siendo presidente el doctor Claudio Williman.

La cantidad de visitantes comenzó a crecer, sobre todo desde la vecina orilla, lo mismo que la necesidad de mayor infraestructura y servicios para recibirlos. Esto generó mano de obra local.

Esta mano de obra levantaba el balneario. Fueron muchos y muchas los trabajadores y las trabajadoras que realizaron esta tarea. Doña Urbana Rivero de Tejera fue una de esas tantas. El ferrocarril llegó a la península a finales de 1929. Doña Urbana, como se la conocía, se llamaba Gregoria Urbana y había nacido en Rincón del Indio un 25 de mayo de 1897. Sus abuelos eran de origen canario, gente muy humilde. Se dedicaban a la pesca, como lo haría después gran parte de su familia.

Desde muy niña tuvo que ayudar a su gente en las tareas. Se casa con Segundino Tejera, al que conoce como empleado en el molino de André Giot de Badet, y se mudan al barrio La Pastora, a la parada 2, como empleados del ferrocarril. Trabajan en la nueva estación del tren; él se encarga de la giratoria y las maniobras y ella es guardabarrera.

Pero además, vecinos y vecinas, Urbana tenía otros dones. Los vecinos la consultaban por santiguados y empachos. Llega a ser reconocida por esto y lugareños y extranjeros vienen buscando su ayuda. "Vayan a lo de doña Urbana, la viejita de la barrera", recomendaban los médicos cuando aparecía alguna de estas dolencias.

Desde las ventanas de su rancho se veía el mar, nunca faltaba una comida caliente para nadie y la casa siempre, siempre estaba llena. Los vecinos del barrio La Pastora se conocían todos; festejaban los cumpleaños de su vecina y hacían colectas para su regalo como muestra de su aprecio. Tenía el cariño y el respeto de la gente.

Cuenta su hija Clivia, la menor de 10 hermanos, que era una mujer religiosa ‒pero no de iglesia‒, una mujer luchadora, trabajadora, que creía en la palabra dada.

Urbana renuncia a su trabajo cuando el tren deja de pasar. Una placa la recuerda en la esquina de las Calles 23 y 26, en un humilde pasaje, mirando al mar, como la ventana de su rancho.

Hoy quiero en ella reconocer a todos los trabajadores y a todas las trabajadoras que hicieron posible el Punta del Este que hoy tenemos y que son parte fundamental de esta historia de 115 años y que seguramente no van a aparecer en los libros, pero sin ellos y sin ellas, tampoco hubiera sido posible.

Mi agradecimiento a la familia de doña Urbana que tan generosamente compartió su historia conmigo, a su hija Clivia, a su nieta y a su bisnieta: muchas gracias.

(Aplausos).

Es importante no dejar de lado nuestra verdadera esencia, nuestro sentido de ser, nuestro origen y nuestra historia.

¡Salud Cabo de Santa María, Villa Ituzaingó, Punta del Este, donde el océano y el río se besan! ¡Felices 115 años!

(Aplausos). (dp)

PRESIDENTE.- Continuando con la parte oratoria, tiene la palabra el señor edil Joaquín Garlo.

EDIL GARLO (Joaquín).- Gracias, señor presidente. Buenas noches señor alcalde del Municipio de Punta del Este, integrantes del Concejo del Municipio de Punta del Este, alcaldesa interina del Municipio de Maldonado, miembros del Concejo, representantes de las fuerzas vivas de nuestro departamento y, particularmente, de la ciudad de Punta del Este, señor Jefe de Policía.

En primer lugar, quiero trasladar la inquietud de un grupo de vecinas y vecinos de Punta del Este y del departamento de Maldonado respecto a la celebración del día de hoy. Si bien fue un 5 de julio de 1907 que se promulgó por parte del Poder Ejecutivo la ya mencionada Ley N° 3.186 por la que se declaró oficialmente pueblo con la denominación de Punta del Este al conjunto de casas situadas en la punta del este, Departamento de Maldonado, no es de justicia considerar esta fecha como referencia para celebrar a nuestro balneario, que no cumple 115 años sino muchos más.

Punta del Este es anterior al 5 de julio de 1907. Fíjense que los hermanos Alejandro y Samuel Lafone, cuyos nombres lleva esta escuela pública en la que estamos sesionando esta noche, adquirieron tierras en la península en el año de 1843. Anterior a esto fue el pedido que elevase don Francisco Aguiar al Gobierno de Montevideo el 15 de octubre de 1829 "relativo a la fundación de un pueblo en la punta del este que lleve el nombre de ltuzaingó".

Más allá de la discusión respecto a la denominación de este paraje, siempre fue conocido popularmente como Punta del Este o la punta del este.

Como dice un vecino estudioso de nuestra historia y escritor, para 1907 Punta del Este ya tenía escuela, hotel, faro, Aduana, estación semafórica, teléfono, telégrafo y comercio, porque ya se recibía turismo y ya había actividad pesquera y faenera en los meses de invierno.

Dicho esto, quiero aclarar que en el día de hoy no estamos celebrando ni la fundación de Punta del Este ni mucho menos su cumpleaños sino que estamos recordando los 115 años de la promulgación de la ley que oficializó su nombre.

Me parece que esta aclaración es una cuestión de justicia para toda la historia previa a 1907 que forjó a esta localidad para que sea lo que es hoy, en definitiva.

Punta del Este ha sido construida y nutrida por un sinnúmero de inmigrantes de las más variadas latitudes a lo largo de todos estos años. Hasta el día de hoy guarda como una de sus principales características esa naturaleza cosmopolita que nos enriquece tanto. Todas las comunidades, todas las colectividades han aportado lo suyo para el desarrollo y el progreso de nuestro querido balneario, pero hoy quiero homenajear a una comunidad en particular. Hoy quiero recordar especialmente a las y los gallegos que durante estos largos años han forjado Punta del Este.

En muchas oportunidades se suele recordar a los ingleses de Punta del Este, a los franceses de Punta del Este, pero aquellas y aquellos inmigrantes gallegos han ido quedando relegados en el pasado cuando sus aportes para el balneario y la región fueron verdaderamente trascendentales.

Mujeres gallegas en Punta del Este colaboraron activamente con el desarrollo del balneario y su región. Ejemplo de ello fue doña Concepción González, gallega oriunda de Pontevedra, preocupada por la educación de nuestras niñas y nuestros niños, así como doña Josefa García Villaverde, también oriunda de Pontevedra, que donara importantes tierras en la península a efectos de recaudar y construir el Liceo Departamental de Maldonado. (g.t.d)

Importantes fueron los aportes de los gallegos vinculados al sector turístico e industrial. Don Joaquín García, pionero y visionario si los hubo en nuestro balneario, gallego oriundo de Pontevedra, construyó y administró el Gran Hotel España, que fuera epicentro del turismo puntaesteño durante las primeras décadas del 1900, apostando fuertemente al desarrollo de la villa en todos sus sentidos.

Fue en ese Gran Hotel España donde comenzó a trabajar como mozo en el comedor Don José Míguez, gallego oriundo de Santa Baia de Donas, Municipio de Gondomar, que con gran esfuerzo terminó dirigiendo ese hotel y construyendo el Hotel Casino Míguez, que se abastecía de lo producido en las chacras de su propiedad ubicadas donde hoy se encuentran los barrios Villa Delia y Míguez de la ciudad de Maldonado.

Más al este, en el Rincón del San Rafael, se instaló don Laureano Alonsopérez, gallego oriundo de Santa Cristina de la Ramallosa, Municipio de Baiona, quien fraccionó la zona, la forestó con pinos cuyas semillas fueron traídas desde Galicia, construyó el Hotel El Médano, el club de tenis con el mismo nombre, integró la Sociedad Fosara que construyera el Hotel y Casino San Rafael ‒hoy desaparecido‒ mencionado por el doctor Pereira y dirigió la Fábrica de Productos de Grés Cerámico y Aserradero Maris Stella, la cual donara la cañería necesaria para la construcción del Liceo Departamental de Maldonado también y donde muchas vecinas y vecinos recuerdan a sus padres y a sus abuelos trabajando en un ambiente que es recordado justamente por una gran camaradería.

El presidente del Centro Gallego de Buenos Aires de 1933 decía, en términos trasladables absolutamente a nuestro país: "Vulgarmente se cree que los gallegos no concurrimos sino con nuestras energías físicas desarrolladas en humildes menesteres sociales al progreso del país y esto, en absoluto, es un gravísimo error. La historia de este país que recién ahora, desvanecidas las pasiones que velaban la inteligencia, empieza a ser debidamente conocida, tiene en cada una de sus páginas hechos y nombres que ponen muy en alto el valor moral y la acción fecunda de los hijos de la noble Galicia".

Vaya si hasta en nuestros días hemos escuchado despectivamente la utilización del gentilicio "gallego" o "gallega" y es de justicia que en este día, en que estamos recordando la denominación oficial de este balneario, rescatemos del olvido a esas y a esos gallegos forjadores del futuro, que dedicaron sus vidas al progreso de esta comarca y del país, no solo aportando fuerzas sino también su inteligencia y visión, que hicieron y hacen de Punta del Este el principal balneario del país y de Sudamérica.

Hoy más que nunca es nuestra obligación recoger sus ejemplos, asumir con igual responsabilidad el progreso de Punta del Este, con aquel amor que tenían y tenemos, todas y todos nosotros por este terruño, sin ver más diferencias que las de nuestras virtudes y talentos.

Seguir apostando a esa diversidad cultural, religiosa y de concepciones del mundo que siempre ha caracterizado a Punta del Este se vuelve, sin lugar a dudas, una necesidad ineludible. Es tiempo de trabajar juntas y juntos para el desarrollo y avance de nuestra gente, de este balneario, por eso saludo especialmente a los representante de la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, a los representantes de organizaciones que trabajan día a día para que Punta del Este sea lo que es y sea mejor.

Tengan la certeza de que nos van a encontrar con el compromiso puesto en esta empresa para que Punta del Este siga avanzando y creciendo para todas y todos.

Muchas gracias.

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Continuando con la parte oratoria tiene la palabra un edil por el Partido Nacional, señor Fabricio Rodríguez.

Adelante.

EDIL RODRÍGUEZ (Fabricio).- Buenas noches, señor presidente, señor alcalde del Municipio de Punta del Este, Dirección de la Escuela Nº 5 Alejandro y Samuel Lafone quien nos recibe, autoridades presentes, compañeros ediles, prensa y público en general.

La historia de Punta del Este es la historia de un paraíso construido sobre arena, desafiando el oleaje y las inclemencias del tiempo. Es la evolución de ese cabo Santa María, de los primeros navegantes, portugueses y españoles que visitaron el Río de la Plata. (m.g.g.)

Del posterior pueblo de Ituzaingó, de inicios de la vida independiente, donde el Concejo de Maldonado decía, para solicitar su fundación: "Una ciudad fundada en la punta del este del Puerto de Maldonado con el nombre Ituzaingó es el recuerdo más glorioso que pueda hacerse a los valientes defensores de la patria".

Al Punta del Este que cumple 115 años, donde ‒citando a Diego Fischer‒ "Un 5 de julio de 1907, el entonces presidente Claudio Williman promulgó la ley Nº 3.186 que bautizó oficialmente a la península. La norma no hizo otra cosa que reconocer una realidad, ya que todos denominaban al hasta entonces pueblo Ituzaingó como Punta del Este". Bien agrega el escritor: "Nadie soñó ni imaginó que ese día nacía un balneario que sería mundialmente famoso y que en pocos años se transformaría en una de las zonas económicas más dinámicas del Uruguay".

Esa idea original del Concejo de Maldonado de 1829 no logra concretarse por las dificultades que iba a enfrentar durante gran parte del siglo XIX nuestro Estado uruguayo. Pero personalidades como Francisco Aguilar apostaron por la península, con su explotación de los lobos y ballenas, llevando a sus empleados a residir temporalmente en la península.

Al respecto, la historiadora María Díaz de Guerra nos dice y nos ayuda a comprender ese repetido latiguillo de que Punta del Este antiguo primero fue pueblo de pescadores, explicando que: "La actividad se puede decir que arranca de la explotación lobera que el Gobierno concedía a concesionarios particulares. Los hombres que se ocupaban de esta faena, y que eran empleados del concesionario, residían con sus familias en la península de Punta del Este, que hacían fácilmente el viaje a la isla para hacer acopio de pieles y aceite. Esto es referente a los años de 1820 a 1840, aproximadamente", estableció Díaz de Guerra en su obra Historia de Maldonado.

En 1843 aparecieron en escena los hermanos Lafone, Alejandro y Samuel, quienes proponen al Estado la venta de la península. Dicha propuesta al Estado demuestra una acabada mirada hacia el futuro, donde expresan: "Las ventajas reales, aunque no en el momento, que esta propuesta debe traer al país son tantas y de tan conocida utilidad que no juzgan necesario explanarlas ante la elevada penetración de Vuestra Señoría". Y piensan que "la sola lectura de la propuesta bastará para que se sirva darle su superación y su aprobación".

El doctor Fernando Cairo, hoy subdirector de la Dirección General de Cultura, nos dice en su obra Punta del Este: más de 100 veranos: "El 13 de junio de 1843 la propuesta fue aceptada por el Gobierno y la punta del este fue vendida en 4.500 pesos plata. De las condiciones establecidas en la propuesta de los hermanos Lafone y la escritura de compraventa surge: "1) Los adquirientes se obligan a delinear en la punta del este un pueblo de 100 a 120 manzanas. Las dos terceras partes de cada manzana serían propiedad del Estado. Una tercera parte de cada manzana sería propiedad exclusiva de los hermanos Lafone y de sus sucesores. 4) A su vez, los Lafone se obligaron a ceder una cuarta parte del área que les correspondía a beneficio de las Escuelas Públicas de Maldonado de Primeras Letras". Hoy estamos, en parte, homenajeando esto bajo el techo de esta escuela que lleva sus nombres.

Luego de esta fecha, la historiadora Díaz de Guerra sintetiza: "Los hermanos Alejandro y Samuel levantaron un saladero y grasería sobre la parte que da a la playa Brava, construyendo piletas para la salazón. Esta actividad, que duró pocos años, nos trajo también algún pequeño contingente de familias que se instalaron en la zona. Años después, en 1860, se levanta el faro, en un promontorio de 15 metros en la terminación sur de la legua de tierra que se interna en el mar a los 34,5º de latitud. Con este servicio lumínico toma posición Punta del Este en las cartas marítimas de las rutas rioplatenses. El faro, de 46 metros sobre la altura del mar, tenía un foco de luz visible a 20 kilómetros. Otro acontecimiento que también trae población a la zona va a ser la construcción del mismo junto a la Aduana.

Llegamos así a 1886, cuando el arquitecto Jaime Mayol construye el edificio de la Capitanía del Puerto, de 86 metros de frente. Ese edificio de la Capitanía va a contar con un número escaso de empleados, los que se asientan también con sus familias en la zona, "pero hasta 1910 no existe un núcleo de población importante", sentencia la historiadora. "De igual manera en este tiempo brevemente sintetizado, entre 1840 y 1910, debemos abrir un paréntesis para mencionar la construcción y puesta en funcionamiento del primer hotel en la punta, fundado por Pedro Risso en 1888, como hospedaje para pescadores en primera instancia pero llamando la atención del público en general". (m.r.c.)

Fernando Cairo dirá al respecto que transcurría la vida de los turistas plácidamente, entre los baños de mar, la pesca, los paseos a la Isla Gorriti, las cabalgatas por la península y adyacencias y las reuniones sociales que ellos mismos protagonizaban, al caer la tarde, en el hotel.

En este panorama de incipiente poblamiento de pescadores, de empresas de rubros portuarios, de oficinas de aduana y correo, con su escuela y una pequeña hotelería, se llega al 5 de julio de 1907.

Caras y Caretas, en ese año, describía a Punta del Este de la siguiente manera: "Hace bien pocos meses en aquel paraje, además de la Aduana y de su magnífico faro, apenas había un rústico rancherío. El soplo del progreso llegó allá y en muy poco tiempo alegres casitas y preciosos chalés se levantaron en aquel lindo rincón de las playas orientales. Ambiente tranquilo, vivificante, de amplios horizontes, aire purísimo por su singular y tal vez único contraste con la naturaleza. Dos dilatadísimas playas completamente distintas, la mansa ‒la de la bahía‒, acantilada y fuerte la oceánica, pero tonificantes las dos por su superabundancia de sales marinas.

Joya recién descubierta Punta del Este, ya es codiciada con afán, se disputan por telégrafo las habitaciones del hotel local y en cada chalé se alojan miembros de varias familias distinguidas de Montevideo y de Buenos Aires. El gran balneario proyectado tiene ya asegurado un éxito brillante".

Señoras y señores: Punta del Este se engalana para celebrar el 115 aniversario de su elevación a categoría de pueblo, a su oficialización frente a los ojos del Estado nacional, ese proyecto de los diputados Julio María Sosa, Juan de Dios Devincenzi y Martín Suárez.

Mis palabras, señor presidente, solamente han dejado constancia de que estos 115 años de vida tienen su gestación en pujantes hombres y mujeres de trabajo que vieron en la punta del este su lugar en el mundo. Cuidemos y disfrutemos respetuosamente su entorno, velemos por su futuro. Ya lo dijo en 1920 uno de los veraneantes habitué del balneario, Teodoro Kussrow: "No hay nada superior, ni siquiera nada parecido en el mundo, es una maravilla de la naturaleza".

Muchas gracias.

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Continuando con la parte oratoria, tiene la palabra el señor edil Alexandro Infante.

Adelante.

EDIL INFANTE (Alexandro).- Buenas noches.

En primer lugar quiero saludar al público presente, a las autoridades, a la prensa, especialmente a los alumnos de esta escuela ‒algunos de ellos andan por ahí‒, a Francesco que nos llevó a dar una recorrida por toda la escuela y nos mostró todas las actividades que hacen, y a las madres que están con los alumnos soportando también estas, a veces, aburridas cosas que a los niños no les gustan mucho pero que forman parte de este gran festejo de Punta del Este.

(Aplausos).

Simplemente quería decirles dos cosas: agradecimiento y reconocimiento; profundo y enorme agradecimiento y reconocimiento a la gente de Punta del Este, a la sociedad de Punta del Este.

Soy un inmigrante más de este Uruguay, así como cientos de miles de inmigrantes ‒inmigrantes de este Uruguay, de todos los departamentos‒ que hemos venido a Maldonado y a Punta del Este a buscar una oportunidad que en nuestros lugares de nacimiento no teníamos. Algunos vinimos con una mano atrás y otra adelante, a veces sin dinero para el ómnibus, a dedo, a buscar una oportunidad en esta tierra bendecida. (cg)

La oportunidad que todo ser humano merece de poder criar a su familia, de tener sus hijos, de dignificarse con el trabajo.

Seguramente hay muchos acá que saben de esto.

Esta sociedad de oportunidades que nos recibió a todos de brazos abiertos, que no nos preguntó nunca en Punta del Este cuál era nuestro apellido, de dónde veníamos o hijo de quién éramos, ni nuestra condición social, ni cultural, ni económica, una sociedad de Punta del Este que nos abrió las puertas a las oportunidades a todos los que vinimos de cada rincón de Uruguay a buscar una oportunidad a este lugar.

Vine a dedo, tenía que dormir en la playa y cuidaba coches en la Torre Verona, del otro lado de la Calle 21, donde había una confitería. Y me agarró un febrero lluvioso y el cuidador de la Galería Verona ‒me acuerdo que el señor era de Artigas‒ me vio medio cortado y me dio para dormir ahí, en la piecita donde ellos tienen todos los controles de la luz de la galería y de los locales también.

Tiempo más adelante pude tener mi negocio acá enfrente, en el edifico Anfuso. Un tiempo más adelante mis hijos vinieron a esta escuela y un tiempo más adelante la gente de Maldonado me dio la oportunidad de representarla en el Legislativo departamental.

Ese es mi gran agradecimiento. A ese Punta del Este que construyó una sociedad abierta, que es parte de la esencia de este lugar. Más allá de las bellezas naturales enormes que tiene, al lugar también lo hace su gente y su sociedad. A ese Punta del Este que nos puso a todos el mismo horizonte de oportunidades, a ese Punta del Este que nos dio la satisfacción, el honor y la gran posibilidad de decir: "Formé una familia y crié hijos".

Yo quería decirles esto en nombre, tal vez, de los muchos que estamos acá y de los muchísimos que no están presentes, que vinimos a este departamento de otro lado pero que solamente tenemos algo para decir: "A Punta del Este y a Maldonado lo defendemos y lo apoyamos, criticarlo nunca". A aquellos que construyeron esa sociedad, que luego se desparrama en lo que es un activo turístico gracias a esa sociedad integrada: la seguridad, el sentido de pertenencia, la amabilidad de la gente.

Por lo tanto, a aquellos que hace 115 años comenzaron a construir esa sociedad, a aquellos que la siguen construyendo hoy y a aquellos que la van a seguir construyendo, un feliz, feliz aniversario y unos felices 115 años.

Muchas gracias.

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Continuando con la parte oratoria tiene la palabra el señor edil Darwin Correa. (k.f.)

EDIL CORREA (Darwin).- Buenas noches, señor presidente de la Junta, señor alcalde, compañeros ediles, autoridades departamentales, señor jefe de Policía, funcionarios de la Junta Departamental, prensa y público en general.

Hace un ratito cuando me vieron llegar me preguntaban: "Darwin, ¿por qué te ponés saco y corbata para venir?". Y mi respuesta es sencilla: "Yo para una fiesta, para algo que engalana, para algo que no ocurre todos los días y que realmente es un orgullo, un honor, a mí me gusta ponerme saco y corbata". Porque hoy es una fiesta, hoy festejamos de verdad, estamos en el mejor lugar del mundo, Punta del Este es el mejor lugar del mundo.

¿Por qué, a nuestro entender, es el mejor lugar del mundo? Los que nacimos del otro lado de Avenida Roosevelt, los que nacimos en Maldonado somos lo que somos, los fernandinos somos lo que somos y Maldonado es lo que es porque de este lado de Avenida Roosevelt hay gente que lo hizo grande, que lo hizo crecer, porque de este lado de Avenida Roosevelt existe Punta del Este.

Lo digo en términos de cariño social pero también económico. Punta del Este, en la economía del departamento de Maldonado, significa el 80 % del presupuesto de Maldonado. De esta parte de nuestras costas y de este Municipio sale el 80 % de los recursos que Maldonado necesita para ser lo que es y para crecer como crece.

Punta del Este ya no es más un balneario, es una ciudad balnearia; significa crecimiento, desarrollo. Acá viene gente de todos lados a ver crecer su familia y es el último lugar que tiene el uruguayo antes del aeropuerto de Carrasco. Antes del aeropuerto de Carrasco todos vienen acá, porque es la única parte del mundo..., me decía hace muchos años un personaje que estuvo en un club del cual soy hincha, Ituzaingó: "Es el único lugar del mundo que te da revancha cada 9 meses. Si a vos te val mal durante el invierno, esperá a setiembre, que sale la changa, la pintura, trabajos de carpintería, el levantar una pared, el yeso, el echar una mano y te arranca a ir bien". Te da revancha cada 9 meses; es el único lugar del mundo que te da esa posibilidad.

Escuchaba hoy a un compañero edil ‒y sin contrariarlo y sin contrariar las palabras de cualquier compañero‒ que decía que tal vez el valor más importante que tiene nuestra Punta del Este ‒tan querida y tan amada‒ sea sus costas, su naturaleza y sus posibilidades de desarrollo; a mí, que me disculpen, pero el valor más importante que tiene Punta del Este es la gente, es la gente que viene acá a poner el hombro, a hacerlo crecer y a darle cariño.

Todo lo que es nuestro departamento, y gran parte de lo que es hoy nuestro país, es porque existe Punta del Este y existe gente que lo hace crecer, lo quiere y apuesta por él.

Entonces, ¿cómo no vamos a estar felices de celebrar una fiesta como esta en los 115 años de fundación de nuestro principal balneario?

Amigos, para terminar quiero decir que, simplemente en esta parte histórica de nuestra vida, nos toca ocupar una banca y tener la posibilidad de decir estas breves palabras con cariño, con sentimiento y con mucha emoción.

Es la tierra donde nacimos ‒aunque nacimos del otro lado de Roosevelt, a una cuadra y poco de la plaza‒, es la tierra que elegimos para que nacieran nuestros hijos y es la tierra donde queremos vivir y desarrollar nuestra vida y la de nuestra familia.

A los que están un poquito más lejos, que nos escuchen, que nos quieran y que nos entiendan. Punta del Este no es para bastardearla, es para quererla siempre; no es para apretarla, es para quererla siempre. Punta del Este es el mejor lugar del mundo para vivir.

Muchas gracias.

(Aplausos). (a.f.r.)

PRESIDENTE.- Continuando con la parte oratoria, tiene la palabra el señor Francisco Salazar.

Adelante.

EDIL SALAZAR (Francisco).- Buenas noches.

Es un gusto realmente que la Junta Departamental se esté reuniendo en Punta del Este. Quiero agradecer a la gente que nos ha acompañado, a todas las autoridades presentes y a los compañeros. Como ustedes saben, todos los que aquí nos encontramos formamos parte de la Junta Departamental; la mitad del Gobierno departamental somos la Junta. Por eso agradezco muy especialmente a todos los ediles que se han movilizado hasta la ciudad de Punta del Este a acompañarnos en estos festejos de los 115 años.

Señor presidente, yo voy a ser un poco menos protocolar y más cercano en el tiempo. Cuando usted me habló de esta sesión solemne a uno le vinieron muchos recuerdos. A los que vivimos en Punta del Este: nuestro barrio, la niñez, los afectos... Y queremos recordar a un montón de gente, a esa gente que figura en la mejor historia, y por eso nos vamos a tomar el tiempo para nombrar a alguna de ella. Lo vamos a hacer sin orden cronológico; a veces se generan molestias, pero les pido disculpas a los que no son nombrados, son algunas personas y situaciones que marcan una ciudad, que marcan un lugar y que marcan una identidad.

En ese trayecto que hacíamos casi a diario desde la calle 18 hasta la esquina de Gorlero, a La Fragata, conocimos un montón de gente que hoy queremos recordar.

En la Calle 20, el restorán El Ciclista; Américo Núñez..., ahí está su hija, Micaela. Lo recordamos con su saco blanco, recibiendo a la gente, atendiéndola, aquellos platos grandes, como eran antes. Por supuesto a Micaela, que es artista plástica. A Américo, a Diógenes, a toda su familia.

Teníamos a una cuadra Los Caracoles ‒otro negocio que hoy ya no está‒, de la familia Gutiérrez: Roberto, Maruja, sus hijos Aníbal y Cristina.

De este otro lado El Grumete, el restorán El Grumete, de la familia Núñez.

Un poco más allá nuestro colegio, el colegio La Virgen Niña. En frente la parrillada La Taba, de la familia Tutor. "Dante: desde una aguja a un alfiler", muchos se acordarán. El restorán El Oasis, Beer Garden, de la familia David, Recaredo David Tejido y María Teresa. El Catarí, doña María y su famosa lasagna. Olmos Magallanes, el dentista Olmos Magallanes, también. El almacén de Sader. No podemos dejar de nombrar el restorán El Mejillón, de Carbonaro, los inventores del chivito, el sándwich más famoso del mundo.

Para este otro lado teníamos la playita del puerto; Enrique Paredes nos enseñaba a nadar en las cámaras de autos. El puerto de Punta del Este, los Kaloper, los Rinaldi, los Silvera. Yolanda Clavijo, que escribió un libro, que lo recomiendo, que se llama "Punta del Este y yo". Veíamos también desfilar al hijo de Fosforito; Fosforito se ponía los carteles y desfilaba; muchos lo recuerdan tocando las cucharas.

Mucha gente de Punta del Este que está en la mejor historia. Hay muchos más, por supuesto. Es imposible hablar de Punta del Este y no hablar de los Sader, de los Gattás, que son hacedores del balneario. (dp)

Pero hoy, presidente, la pandemia también marcó el comienzo de una nueva era para Punta del Este. Varios miles de argentinos y compatriotas de todas partes del país la eligieron para afincarse de forma permanente.

También queremos recordar ‒muy afectuosamente‒ a dos personas a quienes veíamos casi a diario por Gorlero, que iban a conversar con nuestro padre en muchos momentos, que eran el maestro Guadalupe y el señor Benito Stern; con mucho cariño los recordamos.

Señor presidente, seguramente nos queden un montón de personas por el camino pero la única intención que tenemos en la noche de hoy es el agradecimiento a todos y marcar que Punta del Este cumple 115 jóvenes años, con un futuro muy promisorio por adelante.

Gracias, señor presidente.

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Bienvenido señor intendente. Le damos la bienvenida al intendente de Maldonado, ingeniero agrónomo Enrique Antía.

(Aplausos).

Buenas noches para todos: señor intendente, señor alcalde, autoridades presentes, fuerzas vivas del departamento, concejales y público en general.

Lo mío va a ser muy breve, sinceramente, ya que mis compañeros hablaron de la historia de Punta del Este, pero yo me voy a referir más al presente y el orgullo con que a uno, cuando sale al exterior y habla de Punta del Este y de Maldonado, lo miran y le preguntan cómo es Punta del Este. Y Punta del Este es hermosa.

Hay que acordarse de la historia de Punta del Este porque fueron los que forjaron hasta llegar aquí y es nuestro compromiso seguir trabajando todos juntos para forjar el futuro porque, sin duda, hay que saber de dónde se viene pero también hay que saber hacia dónde se va.

Punta del Este tiene muchísimo para crecer. Nos sigue sorprendiendo porque, aparte de turismo, es desarrollo, es naturaleza y ¡vaya si hay que apreciar eso, vaya si en el mundo lo aprecian! Y nosotros lo tenemos aquí y a veces no lo apreciamos.

Cuidemos Punta del Este porque es la verdadera joya de Latinoamérica; todo el mundo quiere venir aquí y, cuando llega, no se quiere ir.

Señor alcalde, yo me comprometo públicamente, como ciudadano, a seguir trabajando por esa Punta del Este que todos queremos, que todos soñamos pero que, por sobre todas las cosas, todos nos merecemos.

Muchas gracias y felices 115 años de Punta del Este.

(Aplausos).

SEÑOR CARBALLAL (Javier).- Buenas noches. ¡Qué difícil y qué momento espectacular para mí!

Primero quiero saludarlos: presidente ‒muchas gracias‒, señor intendente, señores ediles presentes de todos los partidos, alcalde de Maldonado, representantes del Ministerio del Interior, a mis compañeros concejales por estar todos aquí presentes aunque ha sido largo el día, a los vecinos de Punta del Este ‒que hoy nos han acompañado en una larga jornada; ahí vemos a los Clavijo, a Carbonaro, a Cairo, seguramente me olvido de alguno‒, pero a mis compañeros, tanto concejales como funcionarios del Municipio, gracias nuevamente.

Han hablado de la historia de Punta del Este desde que arrancó, desde que se nombró Ciudad de Punta del Este, pero voy a hablar del Punta del Este de aquel niño que se inició en esta escuela que tuvo por maestra y directora a Nancy Sola ‒que hoy es concejal del Municipio de Punta del Este‒, la cual cuando me vio entrar me dijo: "¿Te acordás, Javier, cuando andabas corriendo en esta escuela con la túnica blanca y la moña desatada?" (g.t.d)

Bueno, de esa Punta del Este vamos a hablar: de cuando iniciamos los pasos en esta escuela, después en el liceo de Punta del Este y después nos dedicamos a la actividad de la familia. Y yo escuchaba al edil Garlo hablando de los gallegos, que fuimos parte importante de la construcción de este departamento ‒muchas gracias‒, pero que a veces somos olvidados porque somos una raza de trabajo, que trabaja con compromiso y con ganas para ayudar al otro.

Ese compromiso y esas mismas ganas fueron las que me llevaron a empezar a incursionar en la política, con la confianza, lógicamente, del ingeniero Enrique Antía y todo su equipo, pero también con toda la confianza que nos dieron los vecinos de Punta del Este, quienes eran del Partido Nacional y quienes no. Confiaron en este compromiso que tenemos; ese compromiso que lo hemos generado en la familia, en el arraigo muy fuerte que tenemos los gallegos.

Hoy es, simplemente, un día espectacular, de fiesta. Quiero agradecerles todo este largo día en el cual nos sentimos más que conformes y agradecidos con la presencia de los integrantes de la Junta Departamental en la escuela de Punta del Este, en un trabajo en conjunto con la Presidencia de la Junta y sus ediles, con los concejales y nos parecía oportuno estar aquí hoy, en estos 115 años de Punta del Este. Esta escuela que es 2 meses más vieja, más o menos, que la denominación oficial de Punta del Este.

Quiero agradecerle a todo el personal de la escuela y a su directora, que desde el primer momento nos prestó el local para llevar adelante esta actividad. Simplemente eso.

Los niños andaban mostrándonos las actividades y quiero contarles una pequeña anécdota. Una de ellas me dijo: "Venga que le voy a mostrar la escuela y todo lo bueno que hacemos". La recorrimos y después de que habíamos terminado yo le dije: "Ahora te voy a contar una pequeña historia: en esta paloma que está acá ‒que es de la pintora Ana Baxter‒ tuve el agrado y la oportunidad de pintar. También es parte de mi escuela". Me quedó mirando, entonces le dije: "En algún momento yo también fui niño".

Así que simplemente gracias, gracias por acompañar, y la verdad es que hoy fue, personalmente y para mis compañeros, un orgullo y un placer que todos ustedes estuvieran acompañando en todas las actividades que generamos en este día.

Buenas noches para todos.

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Continuando y antes de dar por finalizada la sesión solemne del día de la fecha, la Junta Departamental de Maldonado le va a entregar un obsequio al señor alcalde de Punta del Este en ocasión de estos 115 años.

SEÑOR CARBALLAL (Javier).- Presidente, quiero pedirle permiso para que los concejales que me acompañan hoy ‒que son parte vital en el día a día del funcionamiento y del trabajo del Municipio‒ puedan subir y recibir conmigo el regalo.

(Asentidos).

Adelante, señores concejales.

(Se hace entrega del obsequio).

(Aplausos).

Hay un trabajo de una productora local, con actores locales, que con ese mismo compromiso que tenemos por Punta del Este y ese amor hicieron un pequeño video haciendo una línea del tiempo, para ver lo que ha sido el crecimiento de Punta del Este desde 1900 hasta el día de hoy. (m.g.g.)

Así que, gracias, presidente, por dejarnos pasar este material. Es un video que tiene unos mensajes muy positivos, relatando a través de un niño la vivencia de todo nuestro querido balneario.

Adelante.

(Se reproduce video).

(Aplausos).

PRESIDENTE.- Damos por finalizada la sesión, muchísimas gracias a todos por venir.

(Aplausos).

(Siendo la hora 21:15 minutos finaliza la sesión). (m.r.c.)

Asisten los ediles titulares: Damián Tort, José Luis Sánchez, Javier Sena, Elbio Cabrera, José Ramírez, Stephanie Braga, Alexandro Infante, Florencia Acosta, Verónica Robaina, Carlos Stajano, Luis Artola, Fernando Perdomo, Darwin Correa, Osvaldo Matteu, Pedro Gava, Ronald Martínez, Francisco Salazar, Joaquín Garlo, Adriana Costa, Sergio Duclosson, Leonardo Delgado, Marie Claire Millán, Leonardo Pereira, Hugo Fernández y Luciano Fernández.

Asisten los ediles suplentes: Matheo Caraptsias, Aníbal Gutiérrez, César López, Fabricio Rodríguez, Leticia Correa, Andrea Vicentino, Elcira Rivero, Gastón Baraldo, Carlos De Gregorio, Ana María Fernández, Javier Gasco, Ma. Noelia Moulia, Andrés Arias, Esteban Cabrera, Federico Guadalupe, Nicolás Domínguez, Alejandra García, Daniel Costa, Adriana Fierro, Nicolás Sosa, Rosa Trinidad, Marta Torres, Gonzalo Soria, Valeria Silvera, Nelson Echeto, Pablo Bragança, Carlos Figueredo, Alejandra Scasso, Juan González Évora, Mary Araújo, Beatriz Jaurena, Sergio Casas, Lilián Santos, Johnny Viera, Carina De Brun, Williams Vitalis, Melissa Sturla, Sebastián Antonini, Ignacio Garateguy, Susana De Armas y Eduardo Rodrigo.

Ediles con licencia reglamentaria: Magdalena S. de Zumarán y Hernán Ciganda.

Damián Tort
Presidente

Susana Hualde
Secretaria General

Daniella Pintos
Jefa Área Taquigrafía